|

Leo Lobos



(Santiago de Chile, 1966)Poeta, ensayista, traductor y artista visual. Laureado UNESCO-Aschberg de Literatura 2002. Realiza una residencia creativa en CAMAC, Centre d´Art Marnay Art Center en Marnay-sur-Seine, Francia los años 2002-2003 con apoyo Fondo Internacional para la Cultura y la Fundación francesa Frank Ténot. Ha realizado exposiciones de sus dibujos, pinturas y una residencia creativa los años 2003 hasta comienzos del 2006 en el centro de cultura Jardim das Artes en Cerquilho, Sao Paulo, Brasil donde realiza actividades de relaciones internacionales y gestión de proyectos.

Ha publicado entre otros: Cartas de más abajo (1992), +Poesía (1995), Perdidos en La Habana y otros poemas (1996), Ángeles eléctricos (1997), Camino a Copa de Oro (1998), Turbosílabas. Poesía Reunida 1986-2003 (2003), Un sin nombre (2005), Nieve (2006), Vía Regia (2007), No permitas que el paisaje este triste (2007). Sus fotografías, ensayos, dibujos y poemas han sido publicados en revistas y antologías en Chile, Argentina, Perú, Brasil, Cuba, Estados Unidos, México, España, Portugal, Francia y Alemania. 

Como traductor desde el portugués ha realizado versiones en castellano de autores como Roberto Piva, Hilda Hilst, Claudio Willer, Tanussi Cardoso, Helena Ortiz, José Castelo entre otros. Sus dibujos, poemas visuales y pinturas forman parte de colecciones privadas y publicas en Chile, México, Estados Unidos, Brasil, España y Francia. El 2003 recibe la beca artística del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes del Ministerio de Educación de Chile y el 2008 la beca de creación para escritores profesionales del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile. Es co-productor del Encuentro Internacional de Poetas ChilePoesía uno de los más importantes festivales de poesía de Hispanoamérica. En la actualidad trabaja en producción y gestión de proyectos en la Corporación Cultural de Peñalolén.







"Soy sirio. ¿Qué te asombra, extranjero, si el
mundo es la patria en que vivimos todos, paridos por el caos?"



Meleagro de Gádara, 100 antes de Cristo.
 
“¿Qué otra cosa es el árbol de la ciencia

Sino el mástil astillado de la nave de los locos?"
       
     W. H.  Auden


Picnic en el Parque Central
A Levana Saxon.
A Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux.


Observo la hermosa reserva de agua de la
ciudad de Nueva York en el Parque Central y
me emociona pensar cuán lejos estoy de la persona que fui,
plantamos nuestra bandera detrás de la estatua del Rey de
Polonia y divisamos claramente desde ahí los patos
salvajes que nadan cerca de la orilla del lago donde niños
arrojan migas de pan, las ardillas nos rodean con timidez,
mientras brilla el horizonte de plateados edificios
iluminados por el sol de la tarde.

El tren subterráneo nos lleva de vuelta al centro
de la ciudad Times Square es una fiesta y nos sumamos
felices a una multitud multirracial.

                                                
New York, Estados Unidos, 1999.




Hablan
Hablan sin parar todos al mismo
instante
disparan con sus afiladas lenguas
modulan uno, otro, uno más
en la rueda sus palabras
se acomodan, cantan, bailan
se arrastran
vuelan
saltan
sin saltar
suspendidas en sus bocas
y respirando en el habla
ellos se escuchan y ciegos
se tocan, se escuchan y ríen
aunque hablan todos al mismo
tiempo
ríen

Rio de Janeiro, Brasil, 2003.






Silencioso dentro de la noche
“Ser como o rio que deflui
silencioso dentro da noite”
Manuel Bandeira
Fluir, leve andar
descalzo inflar lentamente los pulmones
pesar cada paso sentir
cada instante entrar
silencioso dentro
de la noche
como sí ella
fueras

 
 
                       Marnay-sur-Seine, Francia, 2002.
 




Una secreta forma
"las palabras como el río en la arena
se entierran en la arena"
Roberto Matta
El automóvil esta poseído por la fuerza
de los animales que le habitan
como un carruaje tirado por caballos
sobre piedras húmedas de un pasado verano

Río de Janeiro aparece de repente como
la secreta forma que el Atlántico
deja entrever desde sus colinas de azúcar:
ballenas a la distancia algo
comunican a nuestra humanidad sorda
y cegadas por el sol preparan su próximo vuelo
caen ellas entonces una vez más como
lo han hecho desde hace siglos
caen ellas en las profundidades entonces
caen ellas y crecen en su liquido amniótico.

 
 
 São Paulo, Brasil, 2004.






Temor


 
"La mejor parte es sentirse vivo pintando y la peor es necesitar  hacer pinturas  para sentirse vivo"   

Geoffrey Lawrence

Reverencia emocionada

cuando todo
deje
de
importar
cuando todo este oscuro
cuando todo este perdido

Que la musa te toque con sus
dedos la espalda
y te empuje al camino

Que la frialdad de las ciudades
que la rosa de la nada
que el fango inmóvil
que la arena movediza del desierto
no borre la tristeza de tinta
que ha de alcanzar el agua

Y sea aire movido por los labios
una
vez
más


San Pedro de Atacama, Chile, 2009.



Buscando luces en la ciudad luz


A Paz Carvajal y a la tan necesaria Paz para este mundo y el otro.
Busca que busca
la luz de la palabra cruzando
ríos y lagos
mares y montañas internándose en
ciudades laberintos actuales bosques
sumergidos desde Santiago a Boston desde
Nueva York a París, París, París y en este
bosque blanco que, otra cosa, la misma cosa
la veo parada ahí
en la calle
pensando quizás en el eco
de las aguas entre la multitud y los autos veloces
buscando la luz, buscando las luces de una piel
que nadie podrá herir
mientras perdidos transeúntes
le preguntan
por dónde
por qué camino
por qué lugar se entra
se sale del espejo
donde a ratos logran escuchar a un triste Lewis Carroll
llorar por una niña llamada
Alicia
atrapada por
él
en
una
historia
paradojal        

 

Marnay-sur-Seine, Francia,  2002.




Perdidos en La Habana

Se puede ver a lo largo de Cuba verdes
o rojos o amarillos descascarándose con el
agua y el sol, verdaderos paisajes de estos
tiempos de guerra


Después de tres botellas de ron
ella lloraba en el lobby
del Hotel Capri, mientras le leía poemas que no eran míos,

Hablaba de las playas a las que llegó
en motocicleta, cuando aún el sol brillaba

los cubanos son niños que lo miran todo                                                  decía

Otro él, aparece desde el centro del salón y necesito
más de un segundo para
reconocerle
me acerco y me cuenta de mujeres, palacios de salsa,
de bailes mágicos
no hay, pienso
no existe una isla
sin orillas...

No quiero habanos
no tengo dólares
mejor será
desaparecer antes que la noche

 

El Vedado, La Habana, Cuba, 1995.

Posteado por Angela Barraza el 8:57. etiquetado en: , , , . puedes segui el rss RSS 2.0. déjanos tu comentario

Comentarios recientes

Ultimas entradas